Entramado Hipertextual

Por Dan Waisman

El entramado hipertextual reúne en un mismo plano diferentes tipos de textos, conexiones, y alternativas a la lectura lineal. Extrapolando las tipologías paratextuales vistas en las colecciones de cuentos, abordaremos la complejidad tipográfica desde sus variantes estructurales que hacen a las formas textuales.

Para este ejercicio retomaremos la riqueza de las diferentes acepciones de los términos trabajados en el ejercicio del diccionario, que nos permite barajar múltiples interpretaciones posibles a una misma palabra. Por ejemplo, la palabra batería incurre en varias formas de ser usada, como ser el instrumento musical, el elemento que ayuda a la carga eléctrica de aparatos o bien también de las herramientas que se usan para cocinar.

En este planteo, lo principal, es poder encontrar y diseñar las relaciones tipográficas, mediante las variables y los recursos vistos hasta el momento. Es imprescindible para este mapa conceptual de palabras claves, contar con el conjunto de fragmentos textuales, conocer el espectro posible del tema abordado, comprender la lógica de navegación del hipervínculo, saber con qué tipo de información estamos trabajando, extensiones de los textos y las tipologías a usar: listados, tablas, glosarios, etc. Siguiendo esta lógica, podemos volcar a Joan Costa y su texto sobre el visualista entendido como el programador de conocimiento, ya que el papel del diseñador gráfico en este tipo de trabajos está determinado a pensar y programar las interfaces que luego el usuario navegará de modo más eficaz y visual. Esto, aclara J. Costa se realiza a través de las formas, los colores y las estructuras gráficas significativas. Y textualmente dice: “si lo que llamamos <la realidad> es lo que percibimos, se comprende que <visualizar> es un medio de ampliar el mundo de lo perceptible, es decir, de generar y transmitir conocimientos que en principio no están a nuestro alcance.” De esta manera entendemos que el resultado de lo que presentaremos, ha sido procesado, editado y puesto en relación con una idea previa, que ayudará a organizar el entramado de textos con el que trabajaremos.

Las decisiones de las lógicas tipográficas hacen del diseñador el actor responsable del entendimiento de las múltiples interpretaciones textuales. Dependerá de la codificación, del uso de variables y constantes, y del insoslayable trabajo sobre capas de jerarquización en un mismo plano.

A partir de la estructura de Internet, del compartir y del link, podemos rescatar la idea de una trama conectiva, donde los temas y los tópicos se entrecruzan y son navegados mientras se va a la deriva sobre los puntos de interconexión.

El principal componente a tener en cuenta en esta visualización tipográfica es el nodo, y las formas textuales fragmentadas. Esto es entender los núcleos de información como puntos de los cuales surgen segmentos y simultáneamente se establecen saltos tanto temáticos, como temporales. La lógica nodal permite pivotear en varias direcciones, cruzando de modo vertical-horizontal, armando puntos de interconexión entre dos tipos de información, que darán por resultado un tercer texto que los explicará, los entrelazará y los ampliará.

Por todo esto, en el entramado hipertextual la multiplicidad de participantes en la interacción es esencial para llevar a cabo un mapa conceptual-textual, donde las diferentes miradas de sus ideólogos-creadores requerirá de un constante chequeo sobre las múltiples entradas posibles, en un espacio concreto bidimensional que hace dialogar los datos textuales.

Bibliografía: COSTA, Joan, La esquemática. Visualizar la información, Paidós, 1998.

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